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DOMINÁ EL ATADO DE TUS BOTAS DE TREKKING PARA LOGRAR MAYOR COMODIDAD Y SOPORTE.

 

Un buen ajuste de los cordones es fundamental para lograr comodidad, prevenir lesiones y mejorar el rendimiento al hacer trekking. Aprendiendo distintas técnicas de atado, los senderistas pueden reducir el riesgo de ampollas, uñas negras y molestias en los pies, permitiendo caminatas más largas y mucho más cómodas.

 

Cómo evitar ampollas y uñas negras con un buen atado

Las ampollas y las uñas negras son problemas muy comunes al hacer trekking. Generalmente aparecen por el exceso de roce y puntos de presión dentro de la bota. Ajustar correctamente los cordones y usar técnicas específicas de atado ayuda a reducir el movimiento del pie dentro del calzado, evitando que los dedos golpeen constantemente contra la punta, especialmente en bajadas.

Técnicas para evitar que se levante el talón

El “Heel Lock”, también conocido como “Surgeon’s Knot” o “Lace Lock”, es una de las técnicas más efectivas para evitar que el talón se deslice dentro de la bota.

Para hacerlo, atate las botas normalmente hasta llegar al anteúltimo ojal. Después formá un loop con el cordón de cada lado, cruzá los cordones y pasalos por el loop opuesto. Finalmente, ajustá fuerte para generar un bloqueo firme alrededor del tobillo.

Esta técnica mantiene el talón fijo en su lugar aplicando presión en la zona donde el pie se curva hacia arriba, evitando que el pie se vaya hacia adelante y reduciendo el roce.

Distintas técnicas de atado para mayor comodidad

Existen varios tipos de atado pensados para necesidades específicas, ayudando a que la experiencia al caminar sea mucho más cómoda.

El “Criss-Cross Lacing” es el atado clásico de toda la vida. Funciona bien para la mayoría de los tipos de pie, distribuye la presión de manera uniforme y suele ser cómodo para casi cualquier caminata.

El “Window Lacing” libera presión en la parte superior del pie dejando una especie de “ventana” sin cordones, generando más espacio y comodidad.

El “Toe-Relief Lacing” ayuda a aliviar presión o molestias en los dedos, siendo especialmente útil en caminatas largas o terrenos más exigentes.

Las ampollas y las uñas negras son problemas muy comunes al hacer trekking. Generalmente aparecen por el exceso de roce y puntos de presión dentro de la bota. Ajustar correctamente los cordones y usar técnicas específicas de atado ayuda a reducir el movimiento del pie dentro del calzado, evitando que los dedos golpeen constantemente contra la punta, especialmente en bajadas.

 

Técnicas de atado según el tipo de pie

Entender la forma de tu pie puede ayudarte a elegir el tipo de atado ideal. Si tenés pies angostos, conviene saltear un gancho en la parte media y usar un “Surgeon’s Knot” para lograr un ajuste más firme. Esto evita movimientos innecesarios y puntos de presión dentro de la bota.

Si tenés pies anchos, lo mejor es usar un atado recto tipo “Straight Bar Lacing”, ya que da más espacio y flexibilidad sin apretar de más, logrando un calce mucho más cómodo.

Cómo aliviar presión en la parte superior del pie

El “Window Lacing”, también conocido como “Box Lacing”, es ideal para aliviar presión en la parte superior del pie. Es perfecto si sentís molestia o demasiada tensión en esa zona, algo que suele pasar cuando la bota aprieta demasiado el empeine.

Para hacerlo, primero identificá la zona donde sentís presión en la parte superior del pie. Después desatá los cordones hasta llegar justo debajo de esa zona. Luego pasá los cordones rectos hacia arriba en ambos lados, dejando libre la parte donde aparece la molestia. Finalmente, seguí atando normalmente por encima de esa “ventana”.

Ajustes para pies con arco alto o empeine alto

Para personas con arco alto o empeine pronunciado, el “Window Lacing” ayuda a generar más espacio en la zona media del pie, reduciendo presión y mejorando la circulación.

Esta técnica logra un ajuste mucho más cómodo y mejora considerablemente la experiencia al caminar o hacer trekking.

Ajustes para subidas y bajadas

El tipo de terreno también debería influir en cómo te atás las botas. En subida, conviene aflojar un poco los cordones alrededor del tobillo, pero mantener firme la zona del empeine. Esto da más flexibilidad y ayuda a tener mejor control al subir. En bajada, lo ideal es ajustar más la parte delantera del pie para evitar que los dedos golpeen contra la punta de la bota, algo muy común en descensos. También es recomendable usar la técnica de “Heel Lock” para evitar que el talón se deslice.


El “Surgeon’s Knot”: una técnica clave

El “Surgeon’s Knot” es una técnica muy efectiva para bloquear tensión en puntos específicos de la bota. Funciona envolviendo los cordones dos veces entre sí, en lugar de una sola, logrando un ajuste mucho más firme y seguro.

Para hacerlo, cruzá los cordones normalmente. En vez de dar una sola vuelta, envolvé los cordones dos veces entre sí. Después ajustá fuerte para fijar la tensión y lograr un ajuste más personalizado.

Esta técnica es especialmente útil en zonas donde necesitás mayor firmeza, como el tobillo o la parte media del pie.

Adaptá el atado a tus necesidades

Cada bota de trekking tiene un calce distinto y cada persona también tiene una forma de pie diferente. Por eso, lo ideal es probar distintas combinaciones de atado según tu tipo de pie y tu forma de caminar. Lo que le funciona perfecto a una persona puede no servirle a otra, así que vale la pena ajustar y probar hasta encontrar el tipo de ajuste más cómodo y efectivo para vos.

Errores comunes al atarse las botas

Ajustar demasiado los cordones puede cortar la circulación y generar incomodidad o adormecimiento. También es importante evitar dejar tensión despareja, ya que eso genera puntos de presión y puede provocar ampollas. Otra recomendación clave es no ignorar las zonas de molestia: si sentís roce o incomodidad en algún punto, ajustá los cordones enseguida para evitar que empeore.

Cómo hacer que tus botas duren más

Un buen atado no solo mejora la comodidad, también ayuda a extender la vida útil de las botas de trekking. Cuando las botas ajustan correctamente y no trabajan con tensiones innecesarias, mantienen mejor su forma y estructura con el tiempo.

Revisá regularmente el estado de los cordones, cambialos cuando estén gastados y desatá completamente las botas antes de sacártelas para no forzar ojales y ganchos.

Dominar distintas técnicas de atado puede mejorar muchísimo la comodidad, prevenir molestias y hacer que la experiencia de trekking sea mucho mejor. Probando distintos métodos y ajustando el atado según tu pie y el terreno, vas a lograr el soporte y ajuste necesarios para caminar más cómodo y seguro.

No existe una única forma correcta de atarse las botas: lo importante es encontrar la técnica que mejor se adapte a vos y a tu manera de caminar.